Cómo he cambiado mi percepción del Bolero de Ravel

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Por la Dra.Juana Anguita G.

 

Cuando aprendía formación de equipos, recuerdo que el orador nos invitó a comprender lo que era trabajar en equipo a través de la orquesta dirigida por Smetana, dirigiendo El Bolero de Ravel.

Hoy la acabo de escuchar, por “casualidad”, y pienso en esa experiencia…

He tenido una gran transformación en mi manera de percibir y ver el mundo. He tenido una toma de consciencia que no tuve sino hasta años después. Con gran sorpresa, vuelvo a escuchar El Bolero de Ravel por el mismo director y recuerdo lo señalado más arriba.

Comienzo a pensar en la música y los diferentes instrumentistas, cuando entran, cuando salen, si hay un solista de cualquier instrumento y no por eso dejar de ser “del equipo orquestal”. Hoy veo que cada orquesta es un equipo transdisciplinario, donde cada uno maneja uno o dos instrumentos, y no al mismo tiempo. Descubro cosas totalmente nuevas bajo este nuevo pensamiento complejo desde que aprendí a través de él, a interrelacionar elementos, de verdad.

Lo que por años era sólo un discurso sobre el equipo y estaba convencida que un equipo orquestal, incluyendo a los utileros, nunca pensé en la distinción de la habilidad o competencia de cada uno que puede ser muy diferente por los distintos instrumentos que tocan.

Sin embargo, ¿una orquesta sin público que escucha y aplaude, sin acomodadores del teatro o lugar, es un equipo cuyo objetivo fuera alcanzado?, incluso hoy en que lo vemos por televisión y a veces sin público, a causa de la pandemia.

Fue a partir de esta mañana donde, escuché lo mismo, pero adquirió en mí una diferente interpretación a la luz de mi propia evolución del conocimiento.

Entendí que una orquesta es tal, y puede ser un equipo efectivo solo si hay muchos instrumentos y , si cada instrumento actuara solo sería un solista y no alcanzaría la meta propuesta por el compositor. Si son dos los instrumentalistas es un dúo, pero no una orquesta, lo mismo con un cuarteto, que está compuesto por cuatro instrumentos. Incluso hay partituras de concierto para orquestas donde participan muchos músicos con sus instrumentos, pero, en otras partituras no necesariamente, son los mismos. Se agrega o se restan algunos de ellos, no todos son necesarios en todas las partituras, un mismo autor o proyecto definido.

Una orquesta, debe estar atenta a cuando le corresponde entrar o salir a cada uno de los instrumentos especializados o bien acompañar todos juntos para lograr lo que el compositor busca. Para eso, cada uno debe saber su parte para entrar en el concierto, conocer su “instrumento”, escuchar cuando es el momento para entrar. Mirar al director de la orquesta que es el líder del equipo y, estar atento a su dirección y también a lo que hacen sus compañeros. Y se termina, cuando el director lo indica, y todos finalizan armónicamente, al mismo tiempo, seguido por el silencio y no unos primero ni otros después.

En las organizaciones mineras, por ejemplo, los equipos de un proyecto suelen ampliar enormemente el tiempo inicialmente programado y con un déficit económico importante, así como el tiempo y frustración que invade a todos los integrantes del mal llamado equipo.

En los equipos de personas que trabajan juntas y que luego no hay coordinación, donde cada uno tiene fallas o no sabe entrar cuando debe hacerlo lo que resulta finalmente en un gasto y tiempo, mayor al presupuestado.

Los integrantes de un equipo deben conocerse más antes de iniciar el trabajar juntos como equipo. Saber cuándo entrar cada uno, lo que implica escuchar al otro, conversar, tener reuniones de afiatamiento entre todos y con el director sobre fechas o tiempos implicados.

En una orquesta, como cualquier equipo, los que tocan distintos instrumentos son partes de un todo, que es la orquesta o un proyecto terminado. no necesariamente, son los mismos.

Se agrega o se restan algunos de ellos, no todos son necesarios en todas las partituras de un mismo autor o proyecto definido. Para esto debe tener atención, saber cuando debe ser necesario para que el concierto o proyecto avance. Conocer muy bien su especialidad y la partitura en su totalidad, y tener una relación con el director o preguntarle al director del proyecto si no lo sabe.

Esto da la razón a Ken Wilber quien nos dice: “Somos parte de un todo y somos parte a la vez”.

 

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