En marzo de 2025, Evelyn Gaymer amplió sus responsabilidades como gerente de personas, incorporando la dimensión de sustentabilidad a su rol en Coagra S.A., empresa agroindustrial chilena con más de seis décadas en el sector agrícola. Con ocho años liderando el área de personas en la organización, Gaymer suma ahora una mirada estratégica y ambiental que fortalece la gestión integral de la compañía. Coagra, parte del Grupo de Empresas Sutil, cuenta con 380 trabajadores distribuidos en 19 sucursales desde Ovalle a Puerto Varas, atendiendo una cartera cercana a 13.000 clientes.
La compañía se especializa en la comercialización de fertilizantes, fitosanitarios, semillas, nutrición vegetal y animal, y combustible para uso agrícola, consolidándose como un actor clave en la cadena productiva del país. Desde su nuevo rol, Gaymer asume el desafío de articular una visión estratégica donde las personas y la sustentabilidad son motores de transformación.
“Si bien llevamos algunos años trabajando en sustentabilidad, este cambio tiene que ver no solo con una mirada ética, sino con una necesidad estratégica: ventaja competitiva, eficiencia operativa, cumplimiento regulatorio y reputación”, explica.
Unir cultura, sostenibilidad y negocio
Con una trayectoria marcada por logros en gestión del talento, clima laboral, cambio organizacional y cumplimiento normativo, Gaymer ha impulsado importantes reconocimientos para la compañía. En 2024, Coagra fue elegida por sexto año consecutivo como una de las mejores empresas chilenas, obtuvo el primer lugar en Building Happiness en la categoría empresas medianas y fue reconocida por el programa Huella Chile del Ministerio de Medio Ambiente por sus avances en reducción de huella de carbono.
Pero para ella, el mayor hito sigue siendo el impacto interno. “Sin duda, el principal logro de mi carrera ha sido trabajar y aportar en el logro de un ambiente de trabajo sano, comprometido y altamente motivado”, afirma.
En esta nueva etapa, su desafío será inspirar a los equipos con valores sustentables, fortalecer la cultura organizacional y proyectar una ventaja competitiva alineada con los nuevos tiempos. “Hoy se espera que las empresas tengan un propósito más allá del lucro. Los clientes valoran cada vez más a las compañías socialmente responsables”, sostiene.
Con una mirada realista y de largo plazo, reconoce que los cambios culturales no son sencillos, pero profundamente necesarios. “Cumplir con lo legal, preocuparse por la reputación organizacional e involucrar a los colaboradores en las acciones sustentables genera un cambio positivo no solo para la organización, sino también para el mundo que nos rodea”, concluye.