La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se convirtió en el epicentro de un diálogo trascendental que reunió a líderes sindicales, representantes empresariales, autoridades públicas y académicos para explorar las turbulentas aguas de la revolución tecnológica con la inteligencia artificial, fenómeno que ya se ha instalado en el horizonte laboral chileno.
Durante dos jornadas se analizaron los escenarios que ya se han comenzado a originar con las innovaciones tecnológicas, que derivan en menores puestos de trabajo y demandas de urgentes procesos de reconversión laboral, confrontando miradas de pesimismo y optimismo.
Es un cambio profundo y un “tsunami tecnológico”, como lo definió el vicepresidente de la Fundación Encuentros de Futuro, Guido Girardi, al alertar que no hay conciencia de ello en Chile. “Estamos viviendo un cambio de civilización, un cambio de era y creo que no es solo la política, creo que la sociedad sigue anclada en el siglo XX, totalmente inmersa y condicionada por la era digital, pero sin consciencia”, comentó.
El presidente de la CUT, David Acuña, propuso fortalecer una hoja de ruta de diálogo social, de modo tripartito entre empresarios, autoridades de gobierno y trabajadores, para consolidar el necesario proceso de reconversión laboral al delinear una visión sindical proactiva. “Los sindicatos podemos jugar un rol fundamental, pero tenemos que empezar a ocuparnos de los problemas, no quedarnos en los diagnósticos y no preocuparnos cuando nos llega el problema, cuando la planta se cierra o cuando efectivamente despiden trabajadores por la nueva contratación de nuevas tecnologías. Entonces, ahí debemos ir de la mano y debemos ir avanzando en estos procesos de manera responsable con los empleadores, el Estado y los trabajadores”, planteó .
La necesidad de capacitación y certificación de competencias para enfrentar la desaparición de empleos ya es parte de las estrategias en marcha. Cada una de ellas apuntan a un plan integral de transición laboral para trabajadores afectados, según explicó el subsecretario del Trabajo, Giorgio Boccardo. “Lo fundamental es cómo preparamos instituciones resilientes a la transformación digital, tecnológica, que está ocurriendo. Como gobierno nos compete preparar las instituciones de intermediación laboral, fortalecer las capacidades que tengamos como ministerio, de acercar esa oferta creciente que hay de habilidades tecnológicas, al mismo tiempo que acompañamos los procesos de reconversión laboral de aquellas ocupaciones o habilidades que hoy están declinando”, puntualizó.
Representantes de la OIT que participaron de este encuentro subrayan la necesidad de transiciones justas con políticas inclusivas que aseguren que ninguna persona se quede atrás, haciendo hincapié en el diálogo tripartito como elemento fundamental para su implementación.
“Así como en el pasado dijimos que teníamos que reforzar una educación para el trabajo, para que los jóvenes tuvieran habilidades para alcanzar empleo decente, socialmente protegido, con una justa remuneración, que le diera bienestar a ese trabajador o trabajadora y su familia. Hoy con más urgencia que nunca esa educación tiene que habilitar para ese trabajo que se abre a múltiples opciones. En consecuencia, es necesario saber aprender más que un conocimiento específico, saber a reaprender, a tener esta formación continua y poder enfrentar con éxito este mundo que puede, sin estas competencias y habilidades, ser muy amenazante”, dijo Patricia Roa, de la OIT para el Cono Sur.
Un papel crucial está jugando Chile Valora, cuya secretaria ejecutiva, Ximena Rivillo, destacó la importancia del diálogo colaborativo con la industria y la certificación de competencias como herramientas esenciales para una reconversión laboral efectiva. “A modo de ejemplo, nosotros ya levantamos perfiles para operadores de plantas desaladoras, para operadores de plantas de hidrógeno verde, o de plantas de energía solar de alta potencia y todo lo que hoy son perfiles de empleos verdes. Eso, por ejemplo, es un desafío que tenemos como país, de reconversión laboral en materia energética. Ya estamos poniéndonos a la altura de los desafíos”, subrayó.
El encuentro concluyó con un consenso claro sobre las urgencias a abordar: fortalecer la educación para el trabajo futuro, establecer regulaciones laborales digitales y promover un diálogo social vinculante.