Chile avanza hacia la jornada laboral de 40 Horas, entre el progreso y la preocupación

En medio de la publicación de los dictámenes 81 y 82 de la DT que buscan implementar la ley de reducción laboral en Chile, expertos y líderes sindicales debaten sobre los desafíos y las 'normas complementarias' que podrían afectar la vida laboral y familiar de las y los trabajadores. Carmen Espinoza de Agal  y voces de la CUT exigen claridad y protección ante las prácticas de flexibilización laboral.

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En una pasada muy rápida (la mayoría de vacaciones) consultamos a la doctora Karla Varas, profesora de derecho del trabajo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, respecto a los dos dictámenes recientemente publicados. La experta nos dice que no es mucho lo que aportan en torno a la resolución de las principales dudas. Destacan que lo más relevante es la claridad en relación a la entrada en vigencia gradual .No obstante, recalca, que no se mete en lo complejo y oscuro de la ley.  

Asimismo, Carmen Espinoza, presidenta de la Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas (Agal), actualmente realizando una pasantía en Madrid, abordó las primeras impresiones y análisis críticos. Lo primero, destacó que la ley, fruto de años de esfuerzo colectivo, representa un avance significativo al reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales de manera gradual en un período de cinco años. Sin embargo, Espinoza advirtió sobre las “normas complementarias” que, a su juicio, flexibilizan excesivamente las relaciones laborales, introduciendo riesgos potenciales para los trabajadores, especialmente en ausencia de una fuerte presencia sindical.

La presidenta de Agal expresó su preocupación por las disposiciones que permiten a las empresas implementar “bancos de horas”, alterando la distribución de la jornada laboral, lo que podría complicar la conciliación de la vida laboral y familiar. Espinoza criticó la falta de claridad en la aplicación de estas normas, especialmente en contextos donde los trabajadores no están sindicalizados, lo que deja un margen amplio para la interpretación empresarial en detrimento de los derechos laborales.

La entrevista también tocó puntos críticos sobre la implementación de la ley, como la potencial reducción de horas de colación y la exigencia de mayor productividad sin una compensación justa. Espinoza enfatizó la necesidad de un análisis exhaustivo de la ley y sus reglamentaciones, así como la importancia de fortalecer las organizaciones sindicales para proteger los derechos de los trabajadores.

Aunque reconoció que los dictámenes 81 y 82 recientes de la Dirección del Trabajo son un paso adelante, Espinoza subrayó que estos no pueden corregir los “pecados de origen” de la ley. La entrevista concluyó con un llamado a la vigilancia y al análisis continuo de la ley y su impacto en el ámbito laboral chileno, especialmente en lo que respecta a los trabajadores no sindicalizados y a las prácticas de flexibilización laboral.

La Asociación de Abogadas y Abogados Laboralistas (AGAL) se mantiene comprometida en su misión de analizar, discutir y proponer mejoras a las políticas laborales para asegurar que los avances legislativos se traduzcan en beneficios reales para todos los trabajadores chilenos.

La voz de la CUT

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha instado a la Dirección del Trabajo a ofrecer mayor claridad en torno a las exclusiones de la recientemente promulgada Ley de 40 Horas Laborales, según informó Cooperativa.cl. Esta solicitud surge tras la publicación de dos dictámenes por parte de la Dirección del Trabajo, que buscan interpretar la aplicación de la norma, cuya implementación gradual está prevista para finales de abril de este año.

Eric Campos, secretario general de la CUT, ha señalado la necesidad de especificar con mayor detalle quiénes serán los trabajadores excluidos de esta reducción de jornada, argumentando que las definiciones actuales son demasiado ambiguas, a pesar de reconocer la importancia de las disposiciones actuales sobre horarios flexibles y ciclos de trabajo, reportó Cooperativa.cl.

La ley, que tiene como objetivo reducir la semana laboral de 45 a 40 horas, ha generado debate en torno a su aplicación, especialmente en lo que respecta a empleados en posiciones de confianza o alta responsabilidad, y aquellos que, por la naturaleza de su trabajo, no cuentan con supervisión directa.

Expertos académicos, como Jorge Berríos de la Universidad de Chile, subrayan que la aplicación de la ley requerirá de un enfoque individualizado, anticipando que las negociaciones entre empleados y empleadores jugarán un papel crucial en este proceso. Luis Lizama, también de la Universidad de Chile, añade que la ley entrará en vigor automáticamente, permitiendo a las partes acordar cómo distribuir la reducción de la jornada laboral, destaca Cooperativa.cl.

Mientras la comunidad laboral aguarda un nuevo dictamen de la Dirección del Trabajo que resuelva las incertidumbres existentes, especialmente en lo que respecta a los trabajadores sujetos al Artículo 22, la primera fase de la ley se enfocará en la reducción de una hora semanal, marcando un paso significativo hacia una mejor calidad de vida para los trabajadores chilenos.

 

*Imagen por “Sello 40 horas” por Ministerio de Economía Gobierno de Chile bajo CC BY-NC-ND 2.0 DEED.

 

Nota de www.cooperativa.cl

 

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