Cepal sitúa al empleo entre los principales focos de desigualdad multidimensional en la región

Un estudio de la Cepal que propone una nueva medición de la desigualdad multidimensional muestra que el ingreso y la dimensión de empleo y pensiones registran las mayores brechas entre cinco ámbitos analizados en 13 países de América Latina. La segmentación laboral, la calidad del empleo y las diferencias en protección social aparecen entre los factores que sostienen estas desigualdades.

Un estudio publicado en 2026 por la Cepal y analizado por RH Management propone ampliar la forma en que se mide la desigualdad en América Latina, mediante un índice aplicado a 13 países con información disponible en torno a 2023 que integra ingreso, educación, salud, vivienda y empleo y pensiones, con el objetivo de identificar cómo las brechas en distintos ámbitos del bienestar se combinan y se acumulan en las personas.

Los resultados muestran que el mercado laboral ocupa un lugar central dentro de este fenómeno. En el promedio simple de los países considerados, el coeficiente de Gini alcanza 0,450 en la dimensión de ingreso y 0,423 en empleo y pensiones. Las cifras son superiores a las observadas en hacinamiento, con 0,278; educación, con 0,192; y salud, con 0,114. El ejercicio posiciona así al ingreso y a las condiciones asociadas al trabajo y la protección previsional como las dimensiones con mayores niveles relativos de desigualdad.

El hallazgo adquiere especial relevancia porque la medición de empleo y pensiones utilizada en el estudio no se restringe a determinar si una persona tiene o no trabajo. La propuesta considera distintos elementos asociados al bienestar laboral, entre ellos la suficiencia de los ingresos laborales o previsionales, la cotización a un sistema previsional o la recepción de una pensión, las jornadas excesivas y factores relacionados con la estabilidad y calidad del empleo.

Empleo desigual

El documento plantea que la desigualdad latinoamericana tiene raíces estructurales y que la segmentación del mercado laboral es uno de los elementos que contribuyen a reproducirla. A ello se suman la heterogeneidad productiva, las brechas en educación y formación, las desigualdades de género, las limitaciones de los sistemas de protección social, la baja capacidad redistributiva de los sistemas tributarios y la segregación territorial.

Estas variables, advierte el estudio, no actúan de manera independiente. La posición de una persona en el mercado laboral puede relacionarse con su acceso a educación, salud, vivienda y protección social, generando diferencias que exceden el salario mensual. De esta manera, dos personas con ingresos similares pueden presentar niveles distintos de bienestar dependiendo de las condiciones laborales, previsionales y sociales que las rodean.

La comparación por países también muestra diferencias significativas en empleo y pensiones. Colombia registra un coeficiente de Gini de 0,531 en esta dimensión y Honduras alcanza 0,511. En el otro extremo, Uruguay presenta 0,307, seguido por Chile, con 0,351, y Argentina, con 0,375. Las cifras reflejan que las características y resultados de los mercados laborales difieren dentro de una región que, al mismo tiempo, comparte elevados niveles de desigualdad.

Chile aparece, por tanto, entre los países con menor desigualdad relativa en empleo y pensiones dentro del grupo estudiado. En el indicador multidimensional total registra un coeficiente de 0,279, inferior al promedio regional de 0,301. Uruguay presenta el resultado más bajo, con 0,256, mientras Colombia alcanza el mayor valor, con 0,363.

Brechas acumuladas

La posición relativa de un país, sin embargo, no elimina la existencia de desigualdades internas ni la posibilidad de que distintas privaciones se concentren en los mismos hogares. Este es uno de los puntos centrales del enfoque multidimensional desarrollado en el documento: las desventajas en educación, empleo, salud o vivienda pueden superponerse y reforzarse a lo largo del ciclo de vida.

El informe sostiene que limitar el análisis al ingreso entrega una visión parcial de la desigualdad. Una menor disponibilidad de capacidades educativas puede restringir posteriormente las posibilidades de acceder a empleos formales y de calidad, mientras una inserción laboral precaria puede, a su vez, disminuir el acceso a mecanismos de protección social. El género, la edad, el territorio, la situación socioeconómica y el origen étnico-racial aparecen además como ejes que pueden profundizar estas trayectorias.

Esta perspectiva tiene implicancias para las respuestas frente a la desigualdad laboral. El documento plantea que las intervenciones parciales pierden capacidad cuando las desventajas se presentan simultáneamente y que avanzar hacia un desarrollo social más inclusivo requiere políticas capaces de articular ámbitos como empleo, educación, salud, vivienda y protección social. Para la gestión de personas, el diagnóstico amplía la discusión sobre desigualdad desde la remuneración hacia factores como la calidad del trabajo, la estabilidad y el acceso efectivo a protección previsional.

La propuesta todavía enfrenta desafíos. El propio estudio identifica limitaciones relacionadas con la disponibilidad de información estandarizada y comparable entre países, una condición necesaria para construir mediciones regionales consistentes. Pese a ello, el ejercicio busca ofrecer una herramienta capaz de representar de manera más integral cómo se distribuye el bienestar y cómo las distintas formas de desigualdad pueden concentrarse en determinadas personas.

El cambio de enfoque también modifica la pregunta detrás de la medición. Más que observar únicamente cuánto ingreso reciben los distintos grupos, la propuesta busca determinar qué oportunidades y condiciones de bienestar están asociadas a esos recursos. En una región caracterizada por mercados laborales segmentados, la calidad del empleo y el acceso a la protección social pasan así a formar parte del diagnóstico central sobre desigualdad multidimensional.

RH Management invita a profesionales de gestión de personas, liderazgo, operaciones, compensaciones, tecnología y transformación organizacional a participar en el “Estudio cuantitativo RHM 2026: El trabajo en transformación”. La iniciativa busca reunir evidencia sobre las principales tensiones, brechas y desafíos del mundo laboral en Chile. Participa aquí: https://es.surveymonkey.com/r/TN7FGH7

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