(6) Sumar el Kintsukuroi a la cosmovisión organizacional

Más leídos

“El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegre en su tarea de reparar el daño hecho”. Shakespeare

El Kintsukuroi es una técnica japonesa del siglo XV que se aplica para reparar cerámicas y objetos de madera, uniéndose las partes rotas con laca de oro o plata. Cuando la pieza ya está restaurada, no solo no se esconden las heridas (trizaduras), sino que se convierten en el aspecto más bello de la obra. Este poderoso concepto también se aplica a la psicología organizacional, enseñándonos que nuestras dificultades y problemas no son un signo de debilidad, sino todo lo contrario, nos hablan de nuestras fortalezas y capacidades de superación. Es decir, no somos lo que logramos, somos lo que superamos.

En el mundo organizacional, el Kintsukuroi representa el arte de reparar las emociones de los colectivos humanos. Y esta reparación de desperfectos, representa un abrazo estético que nos reconcilia con nuestros propios errores embelleciéndolos y, a la vez, honrándolos decididamente desde una aceptación honesta y empoderada.

Preguntas para reflexionar

¿Cuánto Kintsukuroi hay en nuestra actual vida laboral? ¿Qué habilidades tendremos que potenciar para reparar conscientemente nuestras falencias al interior de las empresas? ¿Cómo sumar más humildad y generosidad a nuestra gestión diaria? ¿Cuáles son las emociones que nos gobiernan frente a las crisis? ¿Cómo desafiar la inteligencia emocional de nuestra organización? ¿Qué rol juegan nuestros líderes y jefaturas en estos procesos de reparación institucional? ¿Qué deseo desafiar en mí, para hacer propio este concepto?

Características

  • Reparar(nos) es una decisión personal y grupal, no hay azar en esta opción.
  • Cuando reparamos, somos más conscientes, humildes y comprometidos.
  • Honrar la caída es aceptarla sanamente y con esto, emprender un nuevo vuelo.
  • Gestionar las emociones resulta un desafío diario para todo colectivo laboral.
  • Sostener las crisis y fracturas internas, es la conclusión de un camino ético.
  • Encauzar una tensión, dolor o quiebre, es también una decisión estratégica.
  • La reparación es el resultado de una cultura organizacional autocrítica.
  • La reparación requiere de tiempo, flexibilidad y adaptabilidad al propósito.

Testimonio

Con la pandemia (Covid) tuvimos una crisis institucional completa, fue una tormenta perfecta que trizó a la empresa en mil pedazos. Recién ahora estamos abriendo nuestras heridas para encarar lo ocurrido. No fue fácil, hubo resistencia, pero, finalmente, estamos sanando (Ramiro, empresa tecnológica, Argentina).

Aprendizaje

Muchas veces por inseguridad soltamos las crisis, evadimos la tensión y escondemos nuestras caídas organizacionales. Estamos convencidos que hay que mostrar solo los éxitos y triunfos y, lo que no llegamos a comprender, es que los verdaderos saberes -significativos- surgen de los dolores y las fracturas internas que, con el tiempo, se transforman en un capital activo.

Nota del editor: Comenzamos a publicar extractos del libro Organizaciones Vivas!, de Fernando Véliz Montero, Ph.D, quien nos colabora en su producción y diseño.

 

¡Co-construyamos RH Management 2030!

Tu aporte mensual nos da independencia y sostenibilidad. El trabajo está en transformación y necesita un periodismo que ponga a las personas primero.

Tu contribución nos permite seguir marcando agenda con reflexiones de valor e interpelando al mainstream.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Aumentan los riesgos psicosociales en los centros de trabajo

Según cifras de la Superintendencia de Seguridad Social, los riesgos psicosociales en los centros de trabajo, en términos generales,...

Últimas noticias

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Artículos relacionados